Month: Enero 2012

¿Se puede decir “ileal”?

La “salida” de Francisco Huaiquipán en el reality de Canal 13 Mundos Opuestos, con la palabra “ileal” queriendo decir “desleal”, nos permite hacer un par de reflexiones. Primero: El lenguaje es dinámico, siempre se encuentra abierto a la creación de nuevas palabras. Segundo: Estas palabras se crean de diversas maneras pero las más habituales son

Juegos de Vacaciones: Bachillerato y Semántica

Solo se necesitaba lápiz, papel y memoria. Era el mejor sacador de vuelta de las tardes de estudio. El bachillerato resultaba el desafío más sencillo para poner a prueba los conocimientos. Ahora se usa para levantar redes semánticas.

Primero que todo, en Argentina se le llama Tutti Frutti, y (de acuerdo con la Wikipedia), en otros lugares lo nombran ¡Mercadito!, ¡Basta!, Stop, Lápiz Quieto o Ensalada Rusa. El Bachillerato se juega haciendo columnas con títulos como nombres, apellidos, ciudades, animales, oficios, etc. La regla básica es llenar cada una de estas columnas o categorías con palabras que pertenezcan a ella (una por columna) lo más rápido posible usando solo una letra incial. Para seleccionar esa letra uno de los jugadores comienza diciendo ¡A! y luego, en voz baja, canta el abecedario, hasta que otro jugador grita ¡Stop!, lo que detiene la cuenta; tras lo cual el primer jugador indica en voz alta la letra en que se detuvo, para que comience el juego.

FRIDAY NIGHT JUGO: Star Wars Uncut, completa!

En una nueva sección (considerando que a esta hora no dan muchas ganas de calentarse la cabeza) vuestro servidor les compartirá frikeríos de distinto tipo. Nuestro gran amigo y colaborador Hugo compartió esto en su FB y desde que empecé a verla no he parado de ROFLing compulsivamente. Se trata de Star Wars Uncut, un

Coke & Mentos: hay química entre ellos

Corría el año 2002 y un profesor de física llamado Steve Spangler fue invitado a un programa de televisión en los Estados Unidos para presentar la curiosa reacción que se producía cuando de echaban rápidamente Mentos a una botella de Diet Coke: una erupción.

Para mediados de 2006, como muestra la imagen extraída de KnowYourMeme, los videos “Extreme Diet Coke and Mentos Experiments” se habían viralizado.

A lo largo de los años siguientes fueron innumerables las aparicones del “truco” en programas de televisión, incluyendo al PoPín de Morandé con Compañía. Por la misma fecha, Adam Savage y Jamie Hyneman –los MythBusters– mostraron en pantalla la razón de la fuente:

Como argumentar en política (traducción)

Lo que sigue es la traducción de un artículo de opinión del profesor Gary Cutting, publicado en el The New York Times. Reemplace “Republicano” por “Derecha” y “Demócrata” por “Izquierda”, y verá que el mensaje se aplica a nuestra realidad nacional al igual que en Estados Unidos. No es casualidad que la caracterización de la

Yo tomo leche… desde el neolítico

Los franceses tienen el camembert, el roquefort y el brie. Los italianos, el parmesano, el mozzarella y el mascarpone. Los suizos, el emmental y el gruyère. Los ingleses, solo el cheddar. ¿Porqué solo hay un queso inglés entre los más conocidos del mundo? La respuesta es sorprendente: por la intolerancia a la lactosa.

El reconocimiento de que algunos adultos (como Leonard Hofstadter de TBBT) son intolerantes a la lactosa –manifestado en síntomas como diarrea, calambres, hinchazón crónica y flatulencia, luego del consumo de productos lácteos– se puede datar hasta los romanos. En 1969, sin embargo, F.J. Simmons publicó un paper en que sostenía que existía una relación entre este mal y las prácticas de consumo de leche a lo largo y ancho del mundo. Esta propuesta se ha considerado desde entonces como el caso emblemático de una aproximación al estudio de las relaciones entre genética y cultura que se conoce como gene-culture coevolution, que sostiene que:

“la evolución genética y cultural interactúan en la evolución del Homo Sapiens, reconociendo que la selección natural de genotipos es un componente importante de la evolución del comportamiento humano y que los rasgos culturales pueden verse limitados por imperativos genéticos; al tiempo que también reconoce que la evolución genética ha dotado a la especie humana con un proceso evolucionario paralelo, la evolución cultural” (Wikipedia).

El porlaputa de la ciencia

Meredith Carpenter y Lillian Fritz-Laylin, dos graduadas de Biología Molecular y Celular de la Universidad de Califiornia en Berkeley llevan el twitter @ncbirofl, una de las cuentas más jocoso-nerd de la red social. Las autoras repasan investigaciones científicas curiosas o desfachatadas, todas candidatas al igNobel, hacen un pequeño resumen en su página alojada en Discover Magazine, y twittean llamativos títulos para que el mundo se entere de que “no se puede dormir en medio de una explosión sónica” o que “tener un tono de voz bajo no significa poseer mejor semen”. Desde el 30 de junio del 2009, cuando abrieron su cuenta en el pajarito, hasta ahora han hecho solo 705 twits, que son dignos de ver (una especie de porlaputa científico). Veamos, al azar tres de sus posteos:

Juegos de Vacaciones: resolviendo el solitario

And solitaire’s the only game in town (Neil Sedaka, 1974)

Antes del Kinect y del WII, antes del GameBoy o del Tetris, antes incluso del Pong; los niños se entretenían en sus vacaciones –cuando no estaban haciendo “playitas” en el mar o tratando de ganarse un tarro de duraznos en la lotería– con juegos de cartas o de mesa: reinaban el Ludo, las Damas y el Tablero Chino, todos juegos de competencia en que había que desplazar fichas a través de casilleros. Si no se tenían hermanos y los papás no querían jugar con uno, quedaba siempre al fondo de la caja de los esparcimientos veraniegos un solitario tablero que se denominaba, justamente, solitario; un rompecabezas en forma de cruz de 32 fichas (en inglés, pegs) y 33 espacios (el central vacío) cuyo objetivo consistía en dejar solamente una ficha al medio, cómo se muestra en el siguiente dibujo (posiciones inicial y final).

La regla del juego era única: solo se podía mover una ficha a la vez saltando otra (solo una) hacia un espacio vacío, y tras el salto se eliminaba la ficha que había sido saltada (tal como en las damas).

¿Cómo ganar amigos? ¡Escuchando música clásica!

Hace un tiempo, Dick, Barry y yo concluimos que lo importante es lo que te gusta, no cómo eres. Pero los libros, los discos, las películas importan. Seré superficial, pero es la pura verdad (Rob Gordon, Alta Fidelidad)

Cuando Dale Carnegie escribió en 1936 el primer superventas de autoayuda Cómo ganar amigos e influir sobre las personas no sospechaba que 75 años más tarde un equipo de Harvard iba a validar las ideas del libro con un estudio en el entonces inexistente Facebook. Pero así no más fue. Lewis, González & Kaufman (2012, “Social selection and peer influence in an online social network”) acaban de publicar en PNAS un notable estudio acerca de cómo se producen las amistades y cómo ellas influencian los gustos.

Los autores se agenciaron los datos demográficos de 1640 mechones de una universidad en los Estados Unidos (género, edad, raza, grupo socioeconómico –GSE–, carrera, residencial) y buscaron en la Red Social sus relaciones de amistad (a la que llamaron “lazo débil”), así como sus gustos en música, cine y literatura. A lo largo de cuatro años (entre 2006 y 2009) siguieron la evolución de las amistades y los gustos, agregando a los nuevos mechones de cada año al proceso, para responder a una inquietud crítica: ¿la gente se hace amiga porque es parecida o se vuelve parecida a causa de la amistad?

La medición de Eratóstenes: la idea más profunda, elegante y bella

Como todos los años, nuestros padres de EDGE realizan la pregunta del año. Ha tocado un tema hermoso: “¿Cuál es la explicación más bella, profunda y elegante?”. 191 personalidades del mundo del conocimiento han respondido, y nos quedamos con la respuesta de Dan Sperber: “La medición de Eratóstenes de la circunferencia de la Tierra”; uno de los momentos más gloriosos de la inteligencia humana. Les copiamos y traducimos el texto del antropólogo.

DAN SPERBER

Social and Cognitive Scientist; Directeur, de Recherche au CNRS Paris; Author, Explaining Culture

La medición de Eratóstenes de la circunferencia de la Tierra

Eratóstenes (276-195 aC), el jefe de la famosa Biblioteca de Alejandría del Egipto ptolemaico, realizó innovadoras contribuciones a las matemáticas, la astronomía, la geografía y la historia. También argumentó en contra de dividir la humanidad entre griegos y “bárbaros”. Por lo que es más recordado, sin embargo, fue por haber proporcionado la primera medición correcta de la circunferencia de la Tierra (una historia muy bien contada en el libro de Nicholas Nicastro, Circumference).

¿Cómo lo hizo?

Eratóstenes había oído decir que, cada año, en un solo día al mediodía, el sol brillaba directamente al fondo de un pozo abierto en la ciudad de Siena (hoy Asuán). Esto significaba que el Sol estaba entonces en el cenit. Para ello, Siena había de estar en el Trópico de Cáncer y el día tenía que ser el solsticio de verano (nuestro 21 de junio). Él sabía cuánto tiempo le llevaba a viajar las caravanas de Alejandría a Siena y, sobre esa base, calculó la distancia entre las dos ciudades en 5.014 estadios. Supuso que Siena estaba al sur en el mismo meridiano que Alejandría. En realidad, en esto se confundió un poco, pues Siena se encuentra algo al este de Alejandría, y también se equivocó en el supuesto de que Siena se encontrara justo sobre el Trópico, pero, casualmente, el efecto de estos dos errores se cancelaron. Entendió que el Sol se encontraba lo suficiente lejos como para tratar sus rayos como paralelos que llegan a la Tierra. Cuando el Sol estaba en el cenit de Siena, este tenía que encontrarse al sur del cenit de la más al nortina Alejandría. ¿Por cuánto? Eratóstenes midió la longitud de la sombra proyectada por un obelisco situado en frente de la Biblioteca (eso dice la historia, pero puede haber usado algún otro objeto, vertical más conveniente), y, aun sin la trigonometría que no se había desarrollado por ese entonces, determinó que el Sol estaba en un ángulo de 7,2 grados al sur del cenit. Ese mismo ángulo, infirió, indicaba la curvatura de la Tierra entre Alejandría y Siena (véase la figura). Como 7.2 grados es una cincuentava parte de 360 ​​grados, Eratóstenes podía entonces, multiplicando la distancia entre Alejandría y Siena por 50, calcular la circunferencia de la Tierra. El resultado, 252.000 estadios, con un tímido error de 1% respecto de la medición moderna de 40.008 kilometros.

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