“First, let me assure you that this is not one of those shady pyramid schemes you’ve been hearing about. No sir. Our model is the trapezoid!” (The Simpsons)

En octubre de 2009 la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA) de los Estados Unidos anunció el DARPA Network Challenge. Se trataba de una competencia conmemorativa de los 40 años de Internet –a fines de 1969, se conectaron los dos primeros nodo de la red ARPANET entre las californianas universidades de Stanford y la UCLA– y tenía por objetivo:

“explorar el papel de Internet y las redes sociales en el trabajo en equipo para la comunicación oportuna en áreas extensas, así como el despliegue de movilizaciones urgentes requeridas para resolver en breve tiempo problemas críticos de amplio alcance” (DARPA, 2009).

El desafío consistía en proveer la ubicación en coordenadas de 10 globos meteorológicos de color rojo, que se encontrarían en estado estacionario sobre cualquier lugar de los Estados Unidos visible desde sus carreteras o ciudades, y que serían lanzados simultáneamente a las 10 de la mañana del 5 de diciembre de ese año; momento a partir del cual los equipos participantes debían iniciar una carrera contra el tiempo para detectarlos todos. Para resolver este problema era necesario coordinar el trabajo de centenares o miles de personas a lo largo de todo ese país de manera de realizar una operación rastrillo de sus cielos. Solo 8 horas y 52 minutos se tardó el único equipo que los detectó todos, comandados desde el MIT (era que no), como ilustra el siguiente mapa.

La estrategia del MIT, en una época en que ni FaceBook ni Twitter ni las otras redes sociales 2.0 estaban del todo consolidadas para resolver tareas como esta, consideraba el reclutamiento de voluntarios por la vía de premios. DARPA entregaba 40.000 dólares al equipo ganador, de modo que Galen Pickard (qué nombre) y su equipo decidieron ofrecer 4.000 por globo detectado, pero dividido de la siguiente manera: quien ubicara primero un globo se adjudicaba 2.000 dólares, pero quien reclutó a esa persona conseguía 1.000 dólares, y quien reclutó a esta segunda persona conseguía 500 dólares, y así sucesivamente. Con este método, 36 horas antes del lanzamiento de los globos ya se habían inscrito 4.400 personas en la página web que se creó para atacar el desafío.

El modelo de incentivos del MIT, que recuerda inmediatamente las estafas piramidales o los modelos de negocios de Avon o Tupperware, se reveló por mucha distancia como el más eficiente para el reclutamiento de voluntarios, superando a todos los restantes cien equipos en competencia (solo el GaTech logró encontrar nueve de los diez globos, dos equipos ubicaron ocho y cinco ubicaron siete), tal como Pickard et al (2011) explican en un artículo publicado en Science y que también está disponible en arXiv:

“Nuestro mecanismo ofrece al mismo tiempo incentivos para la participación y para la contratación de más personas para una causa y puede ser aplicado en contextos muy diferentes, como la movilización social para combatir el hambre mundial, en los juegos de cooperación y de predicción, y para campañas de marketing” (Pickard et al, 2009:512).

De hecho, una versión algo diferente del mismo juego, la Langley Knights Competition, consideró a mediados de este año 2011 encontrar cinco caballeros medievales ubicados en cinco plazas del Reino Unido, donde también participaron los inventores del modelo.

Ya, como despedida, les dejamos una cancioncita sobre globos que fue un clásico popularizado por Plaza Sésamo en los setentas: The 5th Dimension – Up, Up and Away.

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